Dedicado a alguien que es como las amapolas: de campo, asilvestrada, fuerte, potrosa, ... y muy bonita.
Y por ser la única en conocer el motivo por el que hago fotos al cielo.

Translated Skies

Estudio en gris III


El meu xiquet es el amo
del corral i del carrer,
de la fulla de la rosa
i la flor de l'ametller.

El meu xiquet és un home,
sa mare l'adormirà
li farà una camiseta
i ell se la posarà.

El meu xiquet és molt guapo
i fag goig al mig la plaça
en el sombreret al cap
tot sóns ramellets de plata.

Cancó de Bressol

Esta nana me la cantaba mi abuela cuando era pequeño. Todavía recuerdo su voz ronca y cómo me acunaba mientras mi abuelo se sentaba en aquella mecedora. Ha pasado tanto tiempo, tanto ... Ella murió el 28 de junio de 1986, media hora después de que la viera mientras la visitaba. Mi abuelo el 30 de diciembre de 1989.
Contarte, abuelo, que acabé esos estudios que me viste empezar y que tanto te preocupaban, que vivo en una casa desde la que se ve el cielo, porque así lo he querido, y que ojalá estuvieras aquí aunque solo fuera una hora, para poder hablarte de tus biznietos, de la Amapola, y de por qué mi corazón está triste. Y ojalá estuviese la abuela también, y me cantase esa nana una vez más, para sentirme protegido y a salvo de lo gris y lo arrugado.
Recuerdo que os preocupaba mucho si me iba a acordar de vosotros cuando ya no estuviérais, con el paso de los años. Pues quiero que sepáis que cumplí mi promesa: han pasado casi treinta años y os sigo recordando. Os sigo echando de menos.

Calma


CALMA

Cielo gris.
Suelo rojo.
De un olivo a otro
vuela el tordo.
En la tarde hay un sapo
de ceniza y oro.

Suelo gris.
Cielo rojo ...
Quedó la luna enredada 
en el olivar.
Quedó la luna olvidada.

Emilio Prados

[Este poema se lo recitaba a mi hermana pequeña cuando ella tenía 4 años. Ella siempre acababa completando la palabra final de cada verso con una sonrisilla. Ahora, treinta años después, se lo recito a su hija Emma].

Los colores del verano


"Los colores del verano,
los sabores de la vida,
el sol cálido,
la luna eterna.
Todo se perdió,
cuando te fuiste."

E.M.

Estrella


Pasear por el campo y acordarme de Estrella, la gatita bella, fue todo uno.
Esta foto va para ti, preciosidad.

Sol cálido


"Tristeza.
Tristeza.
Todo es triste.
Mis recuerdos son tristes.
Mis deseos son tristes.
Es triste mi añoranza.
Y mi soledad.
Los colores, los sabores, las palabras, los sonidos.
Son tristes.
Los silencios en tu presencia.
Y en la mía.
Los cruces de miradas rápidas, huidizas.
Las ausencias, ahora que no estás.
El teléfono, ahora en silencio.
Tu pelo recogido, pero triste.
Mis lágrimas en la noche.
Y en la tarde.
Son tristes.
Todas las monas del mundo están tristes.
Y el tigre-tigre, que no para de llorar, el pobre.
Y los gatos y gatas.
Y los periquitos azules, perdiendo sus plumas de vergüenza que les entra.
Son tristes los bancos incómodos de los parques, y las bicicletas.
Y hasta los paseos soñados por la Alhambra transpiran llanto.
Las puertas mágicas de color rosa,
que personas fruncidas y desamables ya las han pintado de otro color.
Los habitantes de la casa del lago,
que han hecho el equipaje y se han marchado, de tristeza que tenían,
dejando atrás palomitas recién hechas, el fueguito encendido y la lluvia en los cristales.
Los relojes también entristecen, y se han parado a la peor hora.
Y las naranjas, que se mueren de tristeza dentro de sus bolsas,
transparentes eso sí, para ver pasar el mundo.
Ya no se rompen mis bandejas,
y no es por falta de ganas, o de tristeza.
Sin energía para hablar.
Sin ganas.
Tristeza de verdad, superlativa.
De la que duele, y te hace peor persona.
De la de color morado.
Y lo demás no importa.
No importa nada.
Porque todo es triste.
Todo.
Todo.
Y no hay consuelo".

E.M.

Coda


Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!

Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras!

Nubes de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las desprendidas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!

Llevadme por piedad a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!

Bécquer

Pensando en ti


"Pensando en ti,
ahora que no estás.
Por entrar en mi vida,
flojito
y sin asustar.
Recordar de ti,
desde mi tristeza,
y desde mi soledad
aquel primer beso
con sabor a tus lágrimas,
... y aquel hola susurrado
nariz con nariz."

E.M.