Dedicado a alguien que es como las amapolas: de campo, asilvestrada, fuerte, potrosa, ... y muy bonita.
Y por ser la única en conocer el motivo por el que hago fotos al cielo.

Translated Skies

Cada loco con su tema


"Cuando te vi girar al final de la calle
supe que una época había terminado y yo la sentía como una eternidad
solamente para entender que tenía miedo de ser un simple chico más.
 

Hice lo mejor para tratar de sonreír,
pero en el fondo de mi corazón
sentí que gritaba toda una multitud.
Creo que no podía vivir sin las cosas que hicieron de mi vida lo que es.

No puedo oírte llamando.

Todos están bailando.
Pero esta noche todo ha terminado,
me siento muy joven.

Aún así no puedo ir a la cama sin pensar que estuve equivocado
y cuando aparece este sentimiento mi mundo se convierte en otro.
En la noche, no puedo abrazarte de nuevo.
Tengo un buen amigo que dice no poder creer toda esa cantidad de amor que siento,
que no es suficiente para que terminen tus miedos.
Creo que no podía vivir sin las cosas que hicieron de mi vida lo que es.

No puedo oírte llamando.
Todos están bailando.
Pero esta noche todo ha terminado,
me siento muy joven.


Los tiempos difíciles han llegado y no me dejan esta noche
Desearía saber lo que estaba haciendo
solamente dejar que este espíritu sobreviviera

Todos están bailando.
Creo que no podía vivir sin las cosas que hicieron de mi vida lo que es.

No puedo oírte llamando.
Todos están bailando.
Pero esta noche todo ha terminado,
me siento muy joven."


Letra de "Too Young" del grupo francés Phoenix

Al Ándalus


Fotografía tomada al inicio de la mañana en una casa rural cerca de Vélez-Rubio, en la provincia de Almería, y de camino a Málaga.

Tocar el cielo


Esta fotografía la realicé ayer tarde, mientras estaba tumbado en mitad de un campo, mirando hacia arriba.
Y con ese cielo imposible de azul y bonito, que me apeteció acariciar.
... y así lo hice.

Lux aeterna IV


"He told me sweet lies of sweet loves
heavy with the burden of the truth
and he spoke of his dreams
broken by the burden
broken by the burden of his youth.
I wear it like a tattoo
I wear it like a tattoo ..."

Extracto de la letra de "Like A Tattoo" de Sade, una canción serena, con pausa, para escuchar a oscuras.

Cruce de destinos III


Para "la chica de la camiseta de flores", que hace 20 días emprendió la casi imposible tarea de hacer que volviera a ilusionarme. Tu positividad, emoción e interés hacia mí en estos momentos nunca podré agradecértelo lo suficiente. 
Y sintiendo realmente, por circunstancias exclusivamente mías, no estar a la altura que te mereces.
Y también (esto sé que te va a gustar, vanidosa): por ser tan salvajemente guapa.

Hiroshima mon amour


[No sé por qué pero cuando realicé esta foto enseguida me recordó la explosión de la bomba atómica en Hiroshima, de la que en cuatro días precisamente se cumple el 70 aniversario. Fue el 6 de agosto de 1945, a las 8:15 a.m. cuando el mundo se detuvo, para empezar a girar ya de otra manera. No solo significó el final de la Segunda Guerra Mundial, marcó un antes y un después en la Historia.
Sirva esta foto como homenaje a las víctimas.
Y añadir que el título lo he tomado prestado de la película de Resnais.]

Hic et nunc


[Esta fotografía la realicé hace dos días, desde la cama y a través de la ventana, estando muy, muy enfermo].

Game over


"Hoy me han dicho que estás lejos,
y he corrido a esconderme
para que nadie me vea llorar,
para no responder a lo imposible.

Hoy sé que se puede
morir un poquito de pena,
ver rasgarse mi alma
y no poder hacer nada.

Hoy quiero acabar rápido
mis tareas y locuras.
Desaparecer de la vista,
 desencontrarme a mí mismo.

Y ahí, escondido, echarte de menos, 
sabiendo que andas con alguien
descubriendo un país amarillo,
dejándome atrás, olvidado."

                                                 E.M.

[Mil perdones. Cuando la pena te ahoga, sale escribir estas cosas.]

Wild wood


[Fotografía tomada en un bosque alemán, ideal para ilustrar esa maravilla de canción que es "Wild Wood" de Paul Weller. Y colgada hoy, un día de despedidas]

No estar


"No estar ahí. 
No estar.
No estar en tus nocheviejas, susurrando deseos incumplidos, y bebiendo burbujas y felicidad pasajeras entre toda esa gente que no conozco. Y mirarte entre el ruido, el confeti y las botellas descorchadas con estampidos de petardos, que asustan.
No estar contigo en los días de viento y frío del otoño, cuando los gatos y los perros y los pájaros se esconden de vergüenza.
No estar en cada fin de semana de proyectos atrevidos.
No estar en tus días de verano y de playa, cuando la arena se vuelve amarilla y el cielo se vuelve amarillo, y el calor aprieta pero no ahoga, como dicen que hace Dios. Y mojar tu pelo entre risas y enfados.
No estar a tu derecha ni a tu izquierda, en un coche, en la mesa de un restaurante turco, en un cine de palomitas y oscuridad. 
No despertar por la mañana y ver cómo amaneces, enfurruñada y molesta. Y curarte el enfado con un desayuno de los que sé que te gustan.
No estar en tu cumpleaños, agarrando con mis manos nerviosas un pequeño paquete que las personas amables llaman "sorpresa". Y ver qué mirada pones al recibirlo, y tragar saliva de pura felicidad, y besarte luego.
No estar en los días largos y tediosos de compras, esperando fuera de los probadores: "¿Crees que me sienta bien? ¿Te gusta? ¿Éste o éste?".
No viajar contigo a países verdes,  y descubrirlos a pequeños pasos mientras quedamos admirados, con las bocas abiertas de par en par, y las miradas curiosas.
No estar lo suficientemente cerca para oler tu pelo, rozar tu espalda, y acariciar tus orejas, como les gusta a las gatas y los gatos.
No estar para escribirte pequeñas notas en papeles diminutos, y medio esconderlas, para que las encuentres, que ahí reside la gracia.
No estar cuando caes enferma. Ni cuando te pones buena, que tienes ganas de correr y saltar y gritar.
No ser solución a tus problemas, que son los míos. No saber qué libro lees, qué estarás haciendo ahora mismo, si tus sueños se han cumplido, si te imaginabas acaso todo esto.
No estar cerca de tus lágrimas, cuando sé que las has echado. Para abrazarte, para que olvides. Y morirme de rabia por no poder estar.
No estar cerca de tus silencios, en silencio. 
No ser motivo de tu risa, esa que tanto me gusta, porque no estoy.
No estar en tus fracasos, en tus enfados cuando no quieras verme, en tus costumbres, en tus momentos serenos, de vainilla. 
No estar para matar tus temores, para hacer que se cumplan tus deseos, para curar tus nervios, cuando se los curo a los demás.
No estar para preguntarte si hace años, antes de conocerme, me imaginabas, como yo te imaginaba a ti.
No estar.
No estar ahí, 
ni tampoco aquí, 
... porque no estás."

E.M.

Jirones I


“Un recuerdo: estoy en casa y decido en un momento hacerlo. Así que me cambio de ropa rápidamente y salgo a toda velocidad. Es casi verano y corro por las calles despavorido porque voy mal de tiempo y sé que no dispongo de mucho para llegar al lugar por dónde sé que ella va a pasar. Y lo hará en unos minutos concretos, eso es seguro. Así que corro sin parar por las calles, saltándome algún que otro semáforo y escuchando la pitada de algún que otro coche. La sudada que pillo es monumental, y noto que ya no estoy en la forma en la que estaba hace unos años.
Pero llego justo a tiempo, justo cuando ella está cruzando una calle por la que yo sabía que tenía que pasar.
Se muestra sorprendida pero contenta de que yo esté ahí, pero mis jadeos por la alocada carrera no me permiten en unos minutos darle la explicación. Cuando lo consigo, hasta a mí me parece la mayor ridiculez que he dicho en mi vida. 
- Quería verte antes de que acabara el día. Y no lo he pensado. Ha sido un impulso.
Disponemos de poco tiempo. La acompaño y luego nos despedimos con miradas azules y caricias rápidas, como siempre.
El camino de vuelta a casa es más sosegado, más tranquilo, pero no dejo de pensar que lo que acabo de hacer es más propio de un crío de quince años que de mí.
Y una tremenda tristeza se apodera de mi alma, esa misma sensación de vacío que hoy en día me sigue acompañando.”

E.M.

Estudio en blanco y negro

"En blanco y negro son los trajes de los arlequines, y los dos ejércitos del ajedrez sobre sus treinta y dos casillas blancas y sus treinta y dos casillas negras. 
En blanco y negro es el cine clásico de Casablanca, y el de aquel ciudadano llamado Kane.
También en blanco y negro son las teles antiguas, que si no te acuerdas de ellas es que eres joven, y tus recuerdos son todavía blancos y no negros, como los de los viejos.
Es de color negro y de color blanco el café con leche, el as de picas, los dados blancos con sus puntitos negros del parchís, el caballero de la mano en el pecho y las letras que lees en los libros que te gustan, sobre sus páginas blancas.
La sombra negra que proyectas sobre las arenas blancas de esa playa que visitas para olvidar. El traje simpático de las cebras, que aunque parezca mentira no hay dos iguales; y el buen jazz, que pueden tocar blancos y negros por igual, mirando las notas musicales negras sobre el pentagrama blanco.
Más: la luna blanca sobre la noche negra y transfigurada de Schönberg, y las golondrinas de Bécquer, esas que sabían nuestros nombres, pero que por la tristeza de vernos separados no quisieron volver jamás.
Y recuerdo el blanco de tus ojos negros, y tu corazón, que también era en blanco y negro: blanco, cuando me amaste; y negro cuando me abandonaste.
Y la luz blanca de los faros del coche sobre el negro asfalto cuando conduzco de noche y te recuerdo, tantas y tantas veces.
El ying y el yang de los orientales, midiendo el tiempo y el espacio en esa lucha eterna entre la ausencia de luz y la suma de todos los colores.
Piénsalo, que hay muchas cosas que combinan el blanco y el negro: la tinta negra de los calamares blancos, las firmas importantes sobre blancos documentos, la bandera a cuadros que se agita en el aire cuando llegan a la meta los Fórmula 1, creyendo que han hecho algo importante; Joe Cocker, que era un blanco con la voz de un negro; el teclado del piano de Chopin, con sus teclas blancas y sus teclas negras.
Y el cielo, que a veces también se pone antiguo, como el de la foto que hoy te regalo. Ojalá que esta noche negra, cuando vayas a dormir, tengas sueños blancos y suaves. Y que tu pelo negro vuelva a posarse sobre tu cuello blanco, tal y como lo recuerdo."

E.M.

Cumbres borrascosas I


"Si me siento herido, déjame sentirlo.
Si me siento triste, deja que corran mis lágrimas.
Si soy estúpido, deja que lo sea.
Si me aburro, déjame mostrarlo.
Si soy malo, déjame serlo.
Si estoy seguro, déjame decirlo."

Letra de "Jump" de Kylie Minogue

[Me encanta esta canción. Otra de "baile de ojos cerrados", suavemente. Y sobre todo por la presencia del bajo en toda ella. De hecho, creo que es una canción diseñada para ese instrumento exclusivamente].

En un país lejano II


Fotografía tomada en un prado perdido de Ottersberg, un lugar en el que parecía haberse detenido el tiempo, sentado sobre un banco de madera, bajo un cielo gris, y rodeado por una niebla espesa y misteriosa. Con un silencio casi total, roto solamente por el sonido de un riachuelo cercano.
La foto "En un país lejano I"  la tomé mientras echaba de menos a alguien que estaba lejos, en otro país. La presente fotografía está realizada por el mismo motivo.

Hipnotizado


"Parece un sueño,
que me tiene hipnotizado"

Estribillo de "Hypnotized" de Fleetwood Mac

[Los sinestésicos presentan una mezcla de sentidos en sus percepciones, algo muy curioso: "ven" sabores, "oyen" colores o "huelen" sonidos. Yo no lo soy, pero imagino esta música, no sé por qué, en tonos rojos, naranjas y amarillos. Tonos cálidos.
Y es que me encanta esta canción. Es música para escuchar alta. Música de ojos cerrados, contoneos suaves, sensualidad de caricias, ... y persianas bajadas.]

Vida de una planta


Así es como ve el mundo y el cielo mi planta. Que lleva conmigo, viviendo todos mis momentos de los doce últimos años. Si pudiera hablar ..., pero calla sin remedio porque la tengo amenazada con trasplantarla a un lugar en el que no pueda ver el cielo. Y, claro está, se ha hecho como su dueño, y no le hace gracia.

Skyline


Sunday on another planet VI


"Un recuerdo.
Caminamos por la calle uno junto al otro. Yo ando enfurruñado ese día. Tú guardas silencio, pero puedo escuchar perfectamente a tu cabecita maquinar. 
Y entonces haces ese gesto que tanto me gusta que hagas, ese que hace que me olvide de todo y de todos, menos de ti. Ese pequeño gesto que hace que me muera de la risa y que te convierte en una niña pequeña y adorable: extiendes tu dedo índice y con un movimiento rápido lo clavas en mi mejilla mientras susurras 'pom'."

E.M.

In the blue distance


" In The Blue Distance de Mark Isham es una canción que me remueve y conmueve. Música de atardecer y nostalgia. A los dos minutos y medio de canción, justo cuando parece que vaya a acabar tras dos segundos de silencio, retoma la música para la parte final. Y es cuando te desarma. Porque regresan esos momentos de caricias de suave arena, y de besos y miradas sobre la hierba, con la cabeza apoyada en su bolso. Momentos perdidos para siempre, que nunca más se repetirán. 
Y es cuando, finalmente, sientes lo que se expresa tan bien en el título: que la pena te ahoga, que estás ... en la triste distancia."

E.M.

Sol guardado


"Encontrarte aquí de nuevo,
tras los silencios y los recuerdos,
para poder poner en tu mano
el sol que para ti llevo guardando
desde mi último verano."

                                                                        E.M. 

Escenas olvidadas


"Son escenas olvidadas,
repetidas tantas veces.

No se ama a los sumisos,
simplemente se les quiere.

Dame un abrazo bien fuerte,
nunca lamentes ni olvides.

Con la cabeza bien alta,
deja que guarde esa lágrima".

Letra (extracto) de "Escenas olvidadas" de Golpes Bajos.

[Es escuchar los primeros compases de esta canción y ponerme a bailar sobre el mismo ladrillo, con los pies juntos y los ojos cerrados. Tal y como la bailábamos en mi adolescencia en las discotecas de moda, hace treinta años.]

El lago


[Esta fotografía la tomé en un lago de Málaga el 8 de abril de 2012, a las ocho y doce minutos de la tarde exactamente, cuando ya anochecía. Aún recuerdo la quietud de aquel momento, el agua fría, el silencio, las montañas haciéndose carbón negro, y un cielo imposible de bonito.
Para ilustrarla un poco os dejo un extracto de “El Lago” de Ray Bradbury, que es uno de los relatos breves más bonitos que conozco. Habla del amor y de la pérdida, y de los espíritus y los recuerdos, que siempre regresan; o quizás, es que nunca se fueron.]

“La ola me encerró apartándome del mundo, de los pájaros del cielo, los niños de la arena, mi madre en la playa. Hubo un momento de silencio verde. Luego la ola me devolvió al cielo, a la arena, a los niños que gritaban. Salí del lago y el mundo me esperaba aún, y apenas se había movido entretanto.
Pensé en Tally, que nadaba alejándose en el agua, en el último mes de mayo, las trenzas como estelas, rubias. Se iba riendo, y el sol le iluminaba los hombros menudos de doce años. Pensé en el agua que se aquietó de pronto, en el socorrista que se zambullía, en el grito de la madre de Tally, y en Tally que nunca salió …
El socorrista trató de sacarla, de convencerla, pero Tally no vino. El socorrista regresó con unos trozos de algas en los dedos de nudillos gruesos, y nada más. Tally se había ido y no se sentaría cerca de mí en la escuela, nunca más, ni correría detrás de la pelota en las calles de ladrillo, las noches de verano. Se había ido demasiado lejos, y el lago no permitiría que volviese.
Y ahora en el otoño solitario, cuando el cielo era inmenso y el agua era inmensa y la playa tan larga, yo había ido allí por última vez, solo.
La llamé una y otra vez. ¡Tally, oh, Tally!
El viento me sopló dulcemente en las orejas, como sopla el viento en la boca de los caracoles, que murmuran. El agua se alzó, me abrazó el pecho, luego las rodillas, subiendo y bajando, succionando bajo mis talones.
-¡Tally! ¡Vuelve, Tally!
Yo solo tenía doce años. Pero sabía cuánto la había querido. Era ese amor que llega cuando el cuerpo y la moral no significan nada todavía. Ese amor que se parece al viento y al mar y a la arena, acostados y juntos para siempre. La materia de ese amor era los días largos y cálidos en la playa, y el zumbido tranquilo de los días monótonos en la escuela. Todos los largos días del último otoño cuando yo le había llevado los libros a casa desde la escuela.
¡Tally!
La llamé por última vez. Me estremecí. Sentí el agua en la cara y no supe cómo era posible.”

"El lago" (extracto)
Ray Bradbury

Flying high I


Esta foto es del verano de 2009, mientras volaba a Italia. En esos momentos no tenía esta afición actual por fotografíar el cielo, pero quizás algo dentro de mí ya me impulsaba a hacerlo, como si de alguna manera supiera todo lo que iba a llegar a mi vida cuatro años después.
Me ha parecido interesante rescatarla y por eso la cuelgo aquí.